El Milagro de la Casa de Dios

Nuestra Historia ... El Milagro de la Casa de Dios

Entendemos que nosotros, el cuerpo de Cristo, somos la casa de Dios. Dios mora en cada creyente y nosotros somos el templo viviente de su presencia. Entendemos que la grandeza, majestad y presencia de Dios no se puede encerrar en un edificio. Como dice su Palabra “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas..” (Hechos 17:24). Sin embargo, la palabra está llena de referencias del pueblo de Dios uniéndose en adoración y reunión, “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre” (Hebreos 10:25). Entendemos que en estos tiempos el pueblo de Dios necesita una base de operaciones donde no solamente nos unamos en adoración como iglesia, sino tengamos las facilidades de entrenar, equipar, proveer talleres, ayudar a nuestras comunidades, tener un centro para nuestros jóvenes y niños, consejería a mujeres maltratadas, adictos, oficinas administrativas y mucho más que como iglesia necesitamos para avanzar el reino de Dios en la tierra.

Centro Cristiano Restauracion en Cristo ha sido un vivo ejemplo de la mano milagrosa de Dios cuando se mueve a través de personas como tú y nosotros. Queremos que conozcan nuestra historia, nuestras luchas, nuestras victorias, los milagros que hemos visto en el proceso que hemos vivido para tener un lugar que podamos llamar nuestro y sobre todo, de Dios. Por favor, le rogamos que lea este escrito hasta el final y que nuestra historia quede en sus corazones, porque no es nuestra, sino de Dios. El nos ha llevado por este camino y nos llevara y cargara hasta el final. “En su mano están mis tiempos...”  (Salmo 31:15)

El Comienzo

Después de haber pastoreado por varios años, hacer obra misionera y evangelismo, en 1993 Dios nos trae a la ciudad de Jacksonville, FL, donde fielmente servimos al Señor en la iglesia Familias Para Jesucristo, A.G., Orange Park, FL, pastoreada por la Rev. Martha Jordán. Durante 7 años nos sometimos a la visión de la pastora Jordán, ayudando a levantar su iglesia, sabiendo que un día nuestro llamado a pastorear seria activado por Dios nuevamente en su tiempo. Aunque desde el principio informamos a la Rev. Jordán de nuestro llamado a pastorear nuevamente, nos incorporamos a la visión de Familias Para Jesucristo, asistiendo en la predicación, enseñanza, dirección del departamento de educación, curso para laicos de las Asambleas de Dios, ministerio de alabanza y adoración y a través de la radio.

En Junio del año 2000 y en una convención de las Asambleas de Dios, el pastor Claudio Freidzon de Argentina confirma nuevamente que era el tiempo de Dios para nosotros de levantar casa a Jehová nuevamente. En agosto del año 2000 y con la bendición pastoral, nace el Centro Cristiano Restauracion en Cristo con el primer servicio en nuestro hogar. En solo unas semanas vimos el crecimiento y necesitábamos un lugar. No teníamos recursos y solamente contábamos con nuestro diezmo, pero con la fe de niños comenzamos a buscar.

Pronto nos dimos cuenta que en nuestra área los precios altos de renta eran inalcanzables. Necesitábamos otra estrategia. En una noche, mientras mi esposa estaba en el baño, escucho la voz clara del Espíritu Santo que le dijo una sola palabra “Daycare”, que significa en Ingles un centro de cuidados de niños. Pensamos que esto era lógico en nuestra mente, ya que estos centros usualmente no abren los domingos. También entendimos que debíamos acudir a la que ahora es diaconiza de nuestra iglesia, la hermana Jenny Delgado, quien en aquel tiempo laboraba en uno de estos lugares. Pensábamos que el destino final era este, pero Dios tenía otros planes.

La diaconiza Jenny nos explico que por razones de seguro, el lugar donde ella estaba no nos podía rentar los domingos, pero creímos la palabra de Dios y comenzamos a buscar en otros Daycare. Fuimos a los listados e imprimimos una lista de toda el área. Oramos y salimos a buscar. Por un día entero buscamos y nos encontramos con la misma objeción del seguro y otros simplemente decían que no. Esto no nos desalentó y al otro día temprano salimos nuevamente a la búsqueda. El primer lugar donde llegamos hoy en día ya no existe, pero se llamaba “Hellen’s Haven”, un lugar de cuidado de niños. Al entrar, nos presentamos como ministros del Señor. La dueña nos explico que ellos no tenían problema en ayudarnos, pero que los domingos ellos usaban el lugar para arreglar los asuntos administrativos y demás. Era necesario que hablásemos con su esposo a ver que decidía él. Mientras ella hablaba, entra por la puerta el esposo, el hermano Frank Gay, quien descubrimos era diacono de una iglesia Metodista junto a su esposa. Le expusimos el caso y quien éramos nosotros. Su respuesta sobre el Daycare fue la misma, pero de pronto dice: “...tengo algo mejor para ustedes.” Estas cinco palabritas retumbaron en nuestro interior con expectativa y con fe que Dios obraría, pero al mismo tiempo, la mente nos recordó que no teníamos los recursos. Decidimos creer y Frank nos dijo, “déjenme llevarlos a una lugar”.  Al llegar, nos enseño una casa grande que se usaba para las reuniones de la comunidad de Doctor’s Lake Estates y nos pregunto si nos gustaba. Nuestra reacción fue de sumo gozo, ya que aquel lugar contaba con sillas, mesas, cocina y todas las facilidades que necesitábamos para empezar. Al decirle que estábamos muy interesados, le explicamos nuestra falta de recursos y nos dijo que lo llevaría a la junta comunitaria a votación y a ver cuánto nos costaría. El siguiente martes, nos llama Frank para que fuésemos a su casa, ya que la junta se había reunido. Al llegar nos dijo que el voto había sido unánime y que nos querían ayudar. De pronto nos dice: “¿cuanto pueden pagar ustedes?” Mi esposa y yo nos miramos y le dije, “bueno, solo contamos con mi diezmo, así que podemos pagar $100 al mes.” Después de una breve pausa, Frank nos dice “me parece bien y justo, ya que con eso se cubre el gasto de la luz. Es más, se que ustedes son de Dios y quiero sembrar los primeros $100 de depósito.”

Lágrimas llegaron a nuestros ojos al ver la mano milagrosa de Dios. Durante los 3 años en aquel lugar la comunidad fue bendecida. Cada fin de semana aquel local era transformado en un santuario. Todo tenía que ser movible, ya que el lugar debía dejarse limpio y sin nada cada domingo al finalizar el servicio. Dios nos ilumino e ideamos un sistema de paredes colgables, donde cada sábado en la noche nos turnábamos para armar la iglesia. Paredes, alfombras, altar, pulpito, sistema de sonido, sillas, todo lo que se pueda imaginar en una iglesia fue puesto y quitado cada fin de semana por 3 años. Fueron tiempos de mucho trabajo y siembra, pero de muchas victorias. Durante esos 3 años pudimos ahorrar los fondos para poder irnos a un lugar más permanente.

En junio del 2003, Dios toca el corazón del dueño de un centro comercial y nos da un espacio a mitad del precio de lo que costaba. Gracias a los ahorros, pudimos remodelar el lugar, construyendo un altar y comprando lo necesario y el 22 de Junio del 2003 nos mudamos al local del centro comercial. Desde el principio, siempre estuvo en nuestro corazón comprar una propiedad que fuera de la iglesia y los hijos de la casa, por lo que a través de los años siempre hacíamos actividades y eventos para ahorrar y tener para ese día. Con gran sacrificio y ahorrando cada centavito, permanecimos firmes esperando el tiempo de Dios.

Una Explosion Divina

Ya a mediados del año 2007, hasta finales del 2009, Dios comenzó a bendecirnos financieramente. Los hijos hicieron conciencia de la necesidad y el pueblo se desbordaba a dar para su casa. En Mayo del año 2009, Dios nos dirigió a traer al conocido cantante cristiano Tony Vega, en un evento al cual llamamos “Explosión Divina para Jacksonville y Orange Park”, con Tony Vega y Josy González. Fue un tiempo glorioso donde nuestro ministerio cada día más se daba a conocer a la comunidad local y a la ciudad. Ese evento fue un éxito para la gloria de Dios, donde tuvimos más de 400 personas asistiendo. Dios nos inquietaba a buscar un lugar más amplio. Los profetas fueron inquietados y el Espíritu Santo despertó en nosotros la necesidad de buscar un lugar para sus hijos.

En una noche lluviosa del 6 de junio del 2009, fuimos inquietados a buscar un lugar en varios sitios de internet. Allí encontramos un listado de un edificio de médicos que estaba a la venta por $425,000. En un acto de fe, llamamos al agente con el listado, Terry Taylor de Watson Commercial Realty, quien nos explico la propiedad. Al explicarle lo que queríamos y quien éramos, su respuesta nos sorprendió, porque fue parecida a la del hombre que Dios uso nueve años antes. Nos dijo, “ese edificio no es para ustedes, porque es parte de una asociación de condominios que no permite iglesias. Pero, yo tengo algo mejor para ustedes...”

Aparece la Casa de Dios

En aquella noche lluviosa, mi esposa y yo nos vestimos y salimos con varias linternas a mirar una propiedad la cual estuvo escondida en el mismo centro de nuestra ciudad de Orange Park. Inmediatamente detrás de los edificios médicos se encontraba a oscuras lo que antes se conocía como el “Orange Park Sports Center”. Una propiedad de 2.5 acres, con un edificio de dos pisos y aproximadamente 6,700 pies cuadrados. Aquella noche, en medio de penumbras y alumbrando con las luces del carro, miramos a través de una vieja y rota cerca lo que llamamos el sueño de Dios. Aquel lugar escondido había estado listado en el mercado por dos años, pero por alguna razón no había sido visto por nadie. En cuanto regresamos a casa llamamos al agente y le indicamos nuestro interés de ver la propiedad durante el día y saber todos los detalles. Esa misma noche no pudimos estar quietos ni dormir, porque en lo profundo de nuestro corazón sabíamos que ese lugar seria para el Señor. Llamamos a nuestros diáconos esa misma noche, Jenny y Joe Delgado, para darles la noticia y estaban tan emocionados, que vinieron y regresamos esa misma noche a mirar. No sabíamos que ese era el comienzo de un gran desafío por alcanzar aquel sueño. Habría obstáculos, batallas, pruebas, pero Dios nos daría la victoria.

La victoria del precio

Un par de días después, descubrimos más detalles sobre aquella propiedad. El dueño pedía $430,000. Después de varias semanas de negociación, el dueño no quería reducir el precio. Nuestro primer obstáculo era el agente que nos representaba. El decía “yo conozco a ese hombre dueño de esa propiedad y tiene historial de no bajar los precios de sus propiedades” Su negativa estaba basada en su experiencia con aquel dueño, pero no se dio cuenta que la última palabra la tenia Dios. Negociamos por un tiempo y llego a bajarlo hasta $400,000, pero sentíamos de parte de Dios que sería mucho menos. Ordenamos una serie de inspecciones de la propiedad y descubrimos varios arreglos necesarios, por lo que el dueño accedió al número de $350,000. Fue la primera victoria, ya que esa propiedad seria valorada por mucho más. Al final del proceso, el agente dijo “se que esto lo hizo Dios, porque nunca había visto algo así” Hicimos un contrato con un deposito de $10,000, creyendo por fe que Dios obraría.

La Victoria del Prestamo

Esta sería una de las batallas más fuertes que pelearíamos. Teníamos 3 meses para conseguir un préstamo. En medio de oración y clamor a Dios, caminamos en fe tocando las puertas. La respuesta de todos era “en esta economía, ni los bancos prestan a los bancos”. Tocamos puertas de bancos, financieras, instituciones cristianas, compañías de préstamos de hipoteca, en fin, todos nos daban la misma respuesta, no hay dinero. Sabíamos de parte de Dios que algo aparecería y no nos dimos por vencido. Cuando casi se cumplían los tres meses de plazo para obtener el préstamo, nos encontramos con un hijo de Dios a través del internet. David Denison del estado de Colorado. David se dedica a buscar préstamos a iglesias. Era la persona que Dios tenía reservada para nosotros. A través de él, obtuvimos un Credit Union cristiano que estaba dispuesto a darnos el préstamo bajo los términos que necesitábamos. Fue un proceso lento y tedioso, ya que debían examinar toda la información financiera de la iglesia y el historial a través de los años. El obstáculo más grande era que esta compañía solo nos daba el 70% del valor de la propiedad para comprarla. La clave seria el valor. Dios intervino y la tasación de la propiedad vino en $500,000! Que victoria para Dios! El otro obstáculo era el pronto o deposito que nos pedían para el préstamo. Inicialmente querían un 20% del precio de venta ($350,000) que serian unos $70,000. Eso fue algo difícil, ya que si dábamos esa cantidad inicial, no nos quedarían fondos para los arreglos del edificio. Después de apelar a este Credit Union cristiano y de una intensa intercesión, acordaron por solo un 10% de entrada! Otra victoria para Dios! Después de casi 3 meses de batalla, aprobaron el préstamo! Que ironía que de un estado que ha declarado bancarrota, como California, llega el préstamo para la casa de Dios!

El Apoyo de la Comunidad

Uno de los primeros pasos que entendimos necesario, era obtener el apoyo de los vecinos del área y la asociación de dueños de casas. No sabíamos a donde ir ni quién era el representante de la asociación, pero como Dios tiene una manera de hacer las cosas, el presidente de dicha asociación vino a nosotros un día en que estábamos dentro de la propiedad y se presento. Le indicamos quien éramos y que queríamos hacer. Desde el principio nos dio su apoyo y nos invito a ir a una de las reuniones de la junta de directivos de la asociación a exponer nuestro proyecto. En ningún momento nos dijo cuantos eran en la directiva. Llevábamos nueve carpetas de presentación y al llegar resulto que eran nueve los integrantes de la directiva! Expusimos el proyecto y la visión de la cual aquella comunidad seria parte. Al final quedamos sorprendidos cuando el presidente dijo “quiero presentar una moción donde declaramos nuestro apoyo a favor de este proyecto” En seguida fue secundado por otro y la votación fue unánime! Aquellos representantes de la comunidad una vez nos mostraron que Dios estaba en esto. Gloria a Dios por otra victoria, ya que luego entenderíamos que el apoyo de la asociación seria clave para la próxima batalla que tendríamos que librar.

La Victoria de la Zonificacion

Otro de los grandes obstáculos que encontramos fue lo que se llama la zonificación de la propiedad. Cada propiedad en el estado de Florida está bajo la jurisdicción del condado local. Casa condado divide las propiedades por zonificación, lo cual significa que ciertos tipos de propiedades se pueden tener en ciertas áreas y otros no. Por ejemplo, un edificio comercial no se puede tener en un área residencial. En nuestro caso, la propiedad era un centro de deportes, por lo que era necesario obtener un cambio de zonificación para poder tener una iglesia. Todos los que nos hablaban nos decían que esto seria difícil. Que se necesitaba un representante legal para ir en frente de los comisionados del gobierno en una reunión pública y exponer el caso. El proceso demoraría unos dos meses y se debía hacer antes de cerrar el préstamo. Si cerrábamos antes y luego no se aprobaba la zonificación, tendríamos una propiedad sin poder ser usada. Nos recomendaron alguien que quería cobrar $2000 para “ejercer influencia política” sobre el gobierno y que ellos aprobaran este cambio. Era algo político más que otra cosa. Se imaginan, Dios nos llamo a predicar a Jesucristo, no a ser político, pero por alcanzar el sueño de Dios, a veces debemos hacer cosas que nunca hemos hecho. Con temblor decidí personalmente presentar la aplicación con solo la ayuda de Dios. Un rotulo fue puesto en la propiedad anunciando una reunión abierta al público donde se discutiría el cambio de zonificación. La reunión seria en Septiembre del 2009. Sabíamos que teníamos el respaldo de Dios y de la comunidad, por lo que fuimos confiados, listos a pelear la batalla. Al llegar y después del comienzo de la reunión, se expuso el caso y hubo varias preguntas. Al abrirse al público, se levanta una de las vecinas y a gran voz dijo “es necesario apoyar este proyecto, porque necesitamos una iglesia en nuestra comunidad. Ese edificio ha estado afectando nuestras propiedades y esta iglesia lo quiere renovar” Dijo muchas otras cosas que al final nosotros no tuvimos que hablar. La votación a favor fue unánime, pero era necesaria otra reunión donde se expondría cualquier otra oposición antes de ratificar el voto. En noviembre del 2009, regresamos a la segunda vista pública. Esta si fue una batalla, ya que algunos de los políticos objetaron sobre el estacionamiento, el trafico, etc. y parecía que rechazarían la moción. De pronto me llaman al frente para que diga unas palabras y conteste preguntas. Después de responder, uno de los comisionados dijo: “bueno, es que en esa comunidad vive mucha gente buena y no sabemos que impacto esto tendrá en sus calles y trafico, etc.” De pronto recordé que el presidente de la asociación de los dueños de casa, Bob Riegel se encontraba allí. Este era mi momento.... les conteste: “bueno, es que nosotros hemos querido hacer las cosas bien y fuimos a la asociación a buscar su apoyo antes de hacer nada. Es más, el presidente de la asociación de encuentra aquí para apoyarnos!” Al instante aquel comisionado se transformo y dijo: “oh Bob, que bueno, no sabía que estabas aquí...” Desde ese momento el tono cambio y todos ratificaron el cambio de zonificación. Gloria a Dios! Otra victoria para su pueblo! Aprendí que hay algo poderoso en las relaciones y a quien conoces! Si conocemos al Padre Celestial, el Todopoderoso Dios, creador de los cielos y la tierra, dueño del universo, entonces cumplirá sus promesas y la tierra tendrá que actuar a nuestro favor!

El Cierre

Finalmente, en enero del 2010 y después de muchas batallas, pero viendo la mano milagrosa de Dios, cerramos el préstamo y compramos la propiedad. Lloramos, cantamos, saltamos, glorificamos a Dios, dimos gracias a Él, que no hicimos! Nuestro corazón estaba lleno de agradecimiento por el milagro tan grande que había hecho. Un grupo pequeño de creyentes desafiaron los obstáculos y en medio de una crisis económica, donde no había recursos, compraron una propiedad valorada en $500,000 por solo $350,000 y para que fuera más el milagro, se compro a nombre de la corporación de la iglesia, sin ninguna firma de nadie y sin ser respaldado el préstamo por un ser humano. Dios nos decía “yo estoy con ustedes” A pesar de este gran triunfo para Dios, nos quedaba la batalla de fe más grande de nuestro ministerio. Una batalla la cual todavía estamos peleando, confiados que el mismo Dios que nos trajo hasta aquí, la peleara por nosotros.

Se Levanta un Faraon

Nunca en mis muchos años de vida me había encontrado con una persona tan obstinada en su manera de pensar. Nunca pensé que una persona así viviera en esta tierra, pero la conocimos en la persona del jefe de bomberos del condado Clay, donde residimos nosotros y donde se encuentra el templo. Al conocer a este señor, me acorde del faraón de Egipto y de Saúl. Tan obstinados, que hemos entendido que Dios lo ha endurecido por algún plan especifico. Después de muchos gastos de construcción y de comenzar un proceso de permisos para remodelar el templo, este Sr. afirmo que ese edificio necesitaba un sistema anti-fuego automático. Un sistema como ese es requisito para las nuevas propiedades que se construyen, pero en el caso de esta propiedad, creímos que no era requerido. Inicialmente, la cotización de este sistema fue de unos $65,000. Esto fue devastador, ya que sería un golpe fuerte a nuestras finanzas. Buscamos otras alternativas y cotizaciones, pero todas eran bastante altas. Nuestro ingeniero, que es creyente, entendió después de leer todas las leyes y los requisitos estatales y federales, que esa propiedad no necesitaba ese sistema y que nosotros debíamos pelear esa batalla. Esto resulto después ser un error, aunque sabíamos y todavía sabemos que tenemos la razón. Llamamos a una reunión con los encargados del departamento de construcción, junto a nuestros ingenieros, el jefe de bomberos y otros. Cuando llegamos, se sentía la tensión el cuarto. Yo me presente con el profeta de nuestra casa, Luis M. Cintron, para que intercediera durante toda aquella reunión que estaba supuesta a durar solo media hora, pero se extendió casi dos horas. El ingeniero presento el caso, pero el faraón seguía obsesionado con su posición. Parecía un ring de boxeo. El ingeniero decía, el decía.... los ánimos se acaloraron hasta el punto que el ingeniero le dice al jefe de bomberos “es que tu eres un cabezón que no quiere ver la realidad!” Después de mostrarle por los libros de la ley que teníamos razón, el buscada la manera diciendo que en otra parte decía otra cosa y aquella discusión se mantuvo así por un gran rato. Como dijo el profeta Cintron al salir “parecía una batalla de dos personas con dos versiones diferentes de la Biblia diciendo que una estaba equivocada y la otra no” Al final, intervine diciendo que queríamos apelar de alguna manera a autoridades mayores que examinaran el caso. El jefe de bomberos decía que la decisión era de él y nadie más, pero si queríamos podíamos apelar al jefe de todo el estado de Florida. Estábamos seguros y decidimos apelar. Me sentía como Pablo cuando era acusado y dijo “apelo al Cesar!”

Una Aparente Victoria

El proceso de apelación demoraría unos dos meses y conllevaría más gastos, pero sabíamos que teníamos la razón basado en las leyes. La capital de Florida, Tallahassee, recibió nuestra apelación y llego el día de presentarla delante de un grupo de consejeros (burocracia estatal) que recomendarían que hacer. Recibimos la citatoria para hablar por teléfono en forma de conferencia. Al comenzar la sesión y para nuestra sorpresa, allí estaba también el faraón, que había presentado una moción para intervenir! El jefe de bomberos tendría su turno para hablar y presentar su caso. Al comienzo me dieron la palabra y después de unas breves preguntas, cedí al ingeniero para que explicara el caso. Después de exponer nuestra apelación y mostrar por las leyes que nuestro templo no necesitaba un sistema anti-fuego, le dieron la palabra al faraón, quien hablo rápido y confuso, tirando referencias a leyes y otras cosas. Después de una discusión de parte de los comisionados y el grupo de consejeros, presentaron una moción de recomendación. Lo que no entendíamos en ese momento, que aquello solo era una recomendación y no la ley. La votación fue unánime a nuestro favor, donde ellos recomendaron que se construyera unas escaleras adicionales con bloqueo de fuego en caso que hubiera. Wow! Aquello aparentaba ser un triunfo contundente en contra de aquel faraón y opositor de la obra de Dios. Luego supimos que este señor se dedica a crear obstáculos a todas las iglesias de la zona y hace todo lo posible por que tengan que gastar sus recursos en todo tipo de sistemas innecesarios. El Estado de Florida decide enviar unos representantes a tomar fotos de la propiedad para tomar una decisión final. Para la sorpresa del ingeniero, saben quien estaba allí tomando fotos también? Exactamente, el faraón! El había llevado su propio representante del estado, por lo que entendimos que él estaba cabildeando su posición en la capital. Desde ese momento nos dimos cuenta que algo no estaba bien. Después de casi dos meses de espera y constante comunicación con Tallahassee, llega el veredicto oficial del estado. El sistema anti-fuego era un requisito. Su veredicto fue simplemente diciendo que el edificio no tenía escaleras de salida construidas. Que cosa! Esas escaleras eran parte de lo que sería construido después, pero no lo vieron así. Sabemos que el faraón puso su mano.

Dios cumplio su Promesa!

Se pueden imaginar lo devastador que fue ese golpe bajo del enemigo. Después de un año de cerrar el préstamo seguíamos batallando con el faraón, pero Dios que siempre tiene un plan de salida para cumplir lo que ha prometido, comenzo a mover recursos y personas. Todos los hijos de Centro Cristiano Restauracion en Cristo nos unimos a una a trabajar. Con nuestras manos, nos convertimos en plomeros, en electricistas y en contratistas. Dios uno a un contratista general quien nos permitio trabajar bajo su licencia y nosotros fuimos la mano de obra y pusimos los materiales con la ayuda sobrenatural de Dios.

Dios hizo el milagro! Lo que comenzo con un sueño hacia mas de dos años, llego a su culmicacion el 19 de abril, 2012, cuando las autoridades oficiales nos dieron el certificado ocupacional para entrar en nuestro templo, el cual compramos y pertenece a Centro Cristiano Restauracion en Cristo! Como dice Marcela Gandara en uno de sus temas musicales "A sido largo el viaje pero al fin llegué ... Para esta hora he llegado, Para este tiempo nací, En sus propósitos eternos yo me vi... " En contra de toda artimaña del enemigo, en contra de los Tobias y sambalat, esta victoria era inevitable, porque la Palabra que Cristo da, el la cumple! Los decretos del Rey son irrevocables! El dijo que hariamos la diferencia en esta ciudad y asi lo cumplio! Unete a nosotros en esta gran celebracion! Ahora mas que nunca es tiempo de sembrar en esta tierra fertil!

Para la gloria de Dios, inauguramos nuestra nueva casa el 20 de Mayo del 2012! Gracias a todos los hijos de Centro Cristiano Restauracion en Cristo que de una manera u otra contribuyeron para que el sueño de la casa de Dios fuese una realidad. Gracias a los que trabajaron con sus manos largas horas, los que contribuyeron con sus ofrendas y diezmos y los que intercedieron y guerrearon en oración hasta que entramos en la tierra prometida. A nuestra familia, agradecemos su apoyo y paciencia a traves de todo este proceso. Gracias a los vecinos de Fox Valley por su ayuda y contribuciones. Gracias a nuestros amigos y consiervos quienes nos sostuvieron en oracion y con palabras de aliento desde muchos paises del mundo. Sin todos ustedes, no lo hubieramos logrado. Sobre todas las cosas, agradecemos y damos Gloria a Aquel a quien le debemos esta gran bendición, al Altisimo Dios Todopoderoso, quien es el motivo de esta gran celebracion! A Jesucristo, el Rey de Reyes y Señor de Señores y al dulce Espiritu Santo. Esto es para ti Padre!

Sello esta carta con bendiciones para todos del Eterno Dios que es el originador de este sueño. “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.” (Rut 2:12)

Apóstol Jose Fernandez
Abril 19, 2012

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